domingo, 31 de mayo de 2009

LA SIESTA

Cae la noche de un día agotador,mientras tomo un café mis ojos parpadean y se cierran intento mantenerlos abiertos, pero le vence el sueño,en ese mismo instante hace su aparición, ven acércate, déjame disfrutar de ti un poco más,deja que te bese, que te toque y te mime,quiero estar contigo,se inclina suavemente y en silencio me regala su cariño,se queda a mi lado acariciándome,siento su respiración y la calidez de su mirada,ella, insinuante me sonríe levemente y me dice¿dónde has estado tan callado? no te vayas, acércate y abrázame,no digas nada,solo cúbreme con tus brazos,dame tu calor,vuelve siempre aquí,el sella sus labios con un dedo y se miran en silencio,su rostro seductor y levemente inclinado le provoca,le invita a disfrutar de un instante más intimo y privado,se besan una y otra vez,besos y más besos , y en cada uno de ellos entienden lo que estos significan… Un golpe sobre mi espalda me hace despertar sobresaltado,el perro quiere jugar y ha saltado sobre mi,aún adormilado vuelve a la realidad, advierte que era un sueño,seguía solo con la taza sobre su pecho,pero por un momento estuvieron juntos,estira sus brazos desperezándose,su cara refleja una amplia sonrisa.

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